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La llamada Revolución Integral fue durante un tiempo, especialmente en sus inicios, un espacio plural y abierto en el que se debatía y argumentaba, donde se hablaba de abolir el Estado y el capitalismo, de autoorganización y autogestión, y de construir una sociedad civilizada. Hoy la Revolución Integral es una secta política en la que se defienden las conspiraciones del gran reemplazo y el genocidio blanco, la expulsión de todos los extranjeros, la defensa de los genes blancos, el etnonacionalismo más obtuso que pueda imaginarse, y, por supuesto, como culminación de la degeneración ideológica de este colectivo, la defensa del Estado, tal y como se puede comprobar en el artículo “Migrar no es un derecho” de Gka, pseudónimo de Gorka Pinillos, donde se hace una defensa cerrada de uno de los elementos fundacionales y definitorios del Estado: las fronteras.[1]

 

Suele decirse que, si algo parece un pato, nada como un pato, y grazna como un pato, entonces probablemente sea un pato. En este sentido, la Revolución Integral se alinea con los discursos y colectivos neonazis y de extrema derecha que defienden sus mismas posiciones políticas, tal y como se ha demostrado con detalle en diferentes artículos.[2] No se trata de una mera coincidencia, pues todo esto se ha visto confirmado con la asunción por parte de Vox de la necesidad de expulsar a todos los extranjeros y a sus descendientes.[3] La sintonía ideológica de la Revolución Integral con neonazis se extiende, también, a la colaboración política con este tipo de grupos, a participar en una misma estrategia, y a que uno de sus más ilustres integrantes haya recibido dinero de estos círculos, lo que hace planear la posibilidad de que dicha financiación se haya extendido al conjunto de la Revolución Integral. Esto ayudaría a explicar la deriva política-ideológica que este espacio ha tenido en los últimos años.

 

Pero antes de continuar y arrojar luz sobre la verdadera cara de la Revolución Integral, conviene señalar que los miembros de este colectivo llevan una vida miserable. Se quejan amargamente de que nadie les presta atención, de que son silenciados, ignorados y ninguneados. Sufren indeciblemente por no ser el centro de atención de los demás, aparecer en los medios de comunicación de masas, recibir ingentes visualizaciones en los vídeos que suben a YouTube y, claro, tener muchas ventas de los libros que publican. Por esa razón se ven en la doble necesidad de, por un lado, victimizarse para legitimarse, y, por otro, realizar ataques personales para crear polémica y que los demás, por alusiones, comencemos a prestarles atención. Todo esto refleja su ruina política y moral, pero, sobre todo, su falta de argumentos para debatir ideas y defender sus posiciones, lo que les conduce al ataque personal. Para ello recurren a la mentira, la difamación, la tergiversación y el engaño, que son sus principales herramientas. Pero la mentira hay que combatirla con la verdad, y eso sólo se hace presentando pruebas que desmonten sus calumnias y, sobre todo, su hipocresía rampante.

 

En 2017, el portal Oaca me publicó un par de artículos titulados “Anarquía versus democracia” y “Democracia: Dictadura de las mayorías” en los que analizo y critico la democracia directa desde una perspectiva anarquista. Nadie de la Revolución Integral dijo nada al respecto, a pesar de ser una crítica al núcleo de su propuesta política. A comienzos de 2024 me volví a pronunciar en este mismo sentido en “Abrir el debate sobre cuestiones candentes del momento: inmigración y las formas políticas del poder”.[4] Fue entonces cuando los demofascistas de la Revolución Integral se enfurecieron, se rasgaron las vestiduras, echaron espuma por la boca y me hicieron un ataque personal en el que afirmaban que me había vendido al sistema a cambio de ser profesor de universidad y de recibir dinero del ejército español. Eso, según ellos, explica mi crítica a la democracia directa. Estas acusaciones sin pruebas están recogidas en “Por la revolución, por la democracia directa, contra la emigración”, documento publicado en la web de este colectivo demofascista el 8 de febrero de 2024. Un texto del que Félix Rodrigo Mora es su principal instigador, a quien no le faltan los tontos útiles para que hagan el trabajo sucio que no se atreve a hacer él personalmente, y cuya redacción quedó a cargo de Antonio Hidalgo Diego y Enrique (Kiko) Bardají Cruz, entre otros.

 

La aclaración anterior sería suficiente para dejar en evidencia a los demofascistas si no fuera porque durante todo este tiempo han continuado difundiendo estas patrañas tan lamentables, como es el caso del desvariado libelo titulado “Muerte al concejo abierto y viva la anarcouniversidad del Estado y del Ejército”, firmado por Kiko Bardají, un pastor de cabras en el Pirineo aragonés responsable del canal de Telegram de la Revolución Integral. Mientras que el calumniador Antonio Hidalgo Diego, en la misma línea que sus cofrades, persiste en las mismas falsedades en su reciente artículo “Antología del insulto a Félix Rodrigo Mora (y un poco de autocrítica) II”, en el que hace una defensa de su jefe mediante todo tipo de ataques personales e insultos a un considerable número de críticos de Félix Rodrigo Mora y de la Revolución Integral.

 

El problema de las calumnias es la lógica perversa a la que obedecen al invertir la carga de la prueba, de forma que el calumniado se ve obligado a demostrar la falsedad de unas acusaciones que los calumniadores no fueron capaces de sustentar con pruebas. No podían porque no soy y nunca he sido profesor universitario. Nunca he estado adscrito como docente a ninguna universidad o centro equivalente. Y tampoco tengo interés en ello. Pero esto es lo de menos si se tiene en cuenta que las acusaciones provienen de personajes que, como el difamador Antonio Hidalgo Diego, sí son profesores, en este caso de secundaria, y como tales son un engranaje del aparato adoctrinador estatal. Afortunadamente nadie está obligado a ir a la universidad, pero sí al colegio y al instituto, esas cárceles para jóvenes donde estos son destruidos como personas mientras se les inculca el culto al Estado.

 

Tampoco he recibido dinero del ejército español, pues es de dominio público que las revistas universitarias no remuneran los artículos que publican, lo que demuestra la mala fe de los demofascistas, quienes se valen de la difamación para deslegitimar a sus críticos y detractores. Lo cierto es que todo esto refleja su hipocresía. No necesito ser profesor de universidad o recibir dinero del ejército para criticar la democracia. Mi opinión sobre esta cuestión ha permanecido inalterada durante todos estos años, mientras que la Revolución Integral sí ha cambiado su posición política y hoy es una secta conspiracionista que ha asumido una ideología funesta, mientras sus integrantes—funcionarios y exfuncionarios del Estado principalmente—se dedican a propagar su odio con todo tipo de ataques personales mediante difamaciones y maledicencias contra quienes criticamos su aborrecible programa político.

 

Nunca he sido seguidor de nada ni de nadie, contrariamente a lo que afirma el difamador Antonio Hidalgo Diego. De hecho, no me gustan los seguidores de ningún tipo, pues suelen ser individuos sin personalidad, con poca autoestima, inseguros y con mentalidad de rebaño que, dadas sus carencias emocionales, sienten la necesidad de seguir a alguien o algo. Prefiero las personas con criterio propio, capaces de defender sus ideas con buenos argumentos y con las que es posible dialogar, incluso cuando no se está de acuerdo con ellas. Esas personas me merecen respeto. Los demofascistas, en cambio, tienen una mentalidad autoritaria que les conduce a pensar en términos de líderes y seguidores, porque su fin es tener un rebaño de gente obediente a su alrededor al que poder pastorear, manipular y sacrificar cuando convenga. Se ven a sí mismos como una vanguardia revolucionaria, lo que se constata, entre otras cosas, en el narcisismo que destilan.

 

Ciertamente colaboré en el pasado con la Revolución Integral, pero mucho antes de convertirse en el partido-secta que hoy es. En cualquier caso, mi nivel de participación en dicho espacio siempre fue bastante limitado, pues mi militancia en el terreno social la desarrollé en el anarcosindicalismo, etapa ya concluida. Si me he debido a algo, siempre ha sido a mis convicciones y a mis compañeros del sindicato, no a la Revolución Integral de la que, por si no ha quedado suficientemente claro, nunca fui seguidor y con la que cesé toda colaboración hace unos 5 años, cuando comenzaba a entreverse en qué iba camino de convertirse.[5] Y mucho menos me he debido a Félix Rodrigo Mora, como sugiere el calumniador Antonio Hidalgo Diego. Prueba de ello es que a Félix le he citado más bien poco en mis textos pues, a diferencia de los demofascistas, tengo mi propio criterio y otras referencias resultado de mis lecturas e investigaciones. Quien quiera puede comprobar este extremo con tan sólo echar un vistazo a mis artículos.

 

El espacio de la Revolución Integral se formó y desarrolló principalmente gracias al ambiente de desencanto que imperaba en el ámbito de la disidencia política a principios de la década de 2010. Las contribuciones de Félix Rodrigo Mora sirvieron de estímulo en ese contexto, cuando este todavía presentaba ideas y argumentos dignos de ser escuchados. Con el paso del tiempo y los cambios sobrevenidos en el seno de la Revolución Integral, Félix se ha convertido en el principal pilar de este colectivo al haber devenido en una suerte de caudillo ideológico del mismo. De hecho, Félix define la línea ideológica y de acción política que posteriormente sus acólitos de la Revolución Integral se encargan de desarrollar. En tanto figura central de este movimiento, Félix destaca por su prolija actividad pública con su participación en conferencias, programas de YouTube, etc., en donde divulga sus ideas y moldea el discurso político de los demofascistas españoles.

 

Sin embargo, Félix ha demostrado ser una persona llena de dobleces y provista de altas dosis de hipocresía en lo que respecta a su vida pública. En su discurso político se llena la boca de diatribas contra el racismo y el fascismo, además de utilizar estos términos para descalificar a aquellos con quienes discrepa, lo cual es un vicio izquierdista. Pero nada de esto le impidió correr a dar una charla organizada por colectivos nazis para una audiencia de nazis, tal y como sucedió en abril de 2022 en Madrid. En esta ocasión, Félix participó en la V Jornada de Metapolítica organizada por la asociación Ohka y Ediciones Fides, con un plantel de ponentes que no tiene desperdicio, tal y como puede verse en el cartel que acompaña a este texto y que es analizado con detalle a continuación.[6]

 

Si bien es cierto que no es la primera vez que Félix acude a dar una charla organizada por nazis y para una audiencia de nazis, tal y como sucedió en Toledo en 2013, las principales diferencias en esta ocasión radican en que Félix no necesitó escolta policial. Por el contrario, parecía sentirse muy a gusto y seguro en ese contexto en el que, por cierto, no dijo nada que pudiese incomodar a los organizadores del evento o a los asistentes, lo que se ve confirmado por el aplauso entusiasta que recibió al final de su intervención.[7] Al fin y al cabo, Félix comparte con los neonazis sus mismas teorías de la conspiración, como las del gran reemplazo y el genocidio blanco, así como la defensa de los genes de los europeos blancos, el nacionalismo blanco, el rechazo de las relaciones interraciales y el mestizaje, su animadversión hacia los inmigrantes, el rechazo al aborto,[8] y una sensibilidad compartida por la “tradición”.[9] A esto cabe sumar otra diferencia sustancial, y es que tanto los organizadores como los conferenciantes, en contraste con el caso de Toledo, no son unos donnadie, sino viejos dinosaurios de la extrema derecha de sobra conocidos tanto dentro como fuera de dichos círculos, tal y como va a comprobarse a lo largo de este artículo.

 

Primeramente, es conveniente aclarar quiénes fueron los organizadores: Ediciones Fides y la asociación Ohka. En cuanto a Ediciones Fides, cabe decir que es una editorial que se dedica a publicar libros de autores nazis y fascistas, y a divulgar toda clase de contenidos ideológicos de esta naturaleza.[10] Su editor es Juan Antonio Llopart, un viejo conocido de la extrema derecha en Cataluña y en el Estado español. Su padre era un hombre del régimen de Franco. Militó en su adolescencia en el Frente de la Juventud, una organización escindida de las juventudes de Fuerza Nueva. También formó parte de Fuerza Nacional del Trabajo, sindicato de Fuerza Nueva. Posteriormente pasó por diferentes organizaciones falangistas. Primero estuvo en el Movimiento Falangista de España, surgido tras la desaparición de la Falange Auténtica, y posteriormente fundó el Movimiento Autónomo Solidarista (MAS), organización con orientación europeísta y antisoviética, a pesar de lo cual mantuvo una línea nacional-sindicalista. En esta misma época, finales de la década de 1980, fundó la Coordinadora Alternativa Solidarista que englobó al MAS, al Grupo Tercera Posición y al Frente Sindicalista de la Juventud, siendo dirigida por el propio Llopart y Enrique Moreno. Estas iniciativas se inspiraron en el solidarismo francés de la década de 1970 que se formó en los ambientes de extrema derecha de aquel país. Tras esta experiencia fundó Tercera Vía Solidarista, cuyo portavoz oficial fue la revista Revolución Europea. Se trató de una organización neofascista y nacional revolucionaria que propugnaba el paneuropeísmo y que emuló a su homóloga francesa Troisième Voie liderada por Jean-Gilles Malliarakis.[11]

 

Llopart estuvo involucrado hacia 1998-1999 en la fundación de Alternativa Europea, una organización neonazi paneuropeísta con un barniz nacionalbolchevique con el que trató de emular este mismo fenómeno de la Rusia post-soviética, lo que en aquella época era algo bastante novedoso en la escena neofascista española. Esta asociación fue la antesala del Movimiento Social Republicano (MSR), fundado en 1999, y del que Llopart fue uno de sus fundadores y dirigentes. Este partido político tomó como referencia ideológica el fascismo crepuscular de la República Social Italiana (RSI), además de inspirarse en el Movimiento Social Italiano, partido neofascista que reivindicaba la RSI y que contó con la nieta de Mussolini como uno de sus principales reclamos electorales. Con este partido compartía tanto afinidad política como el mismo tipo de logo, una llama flameante tricolor.

 

Antes de lanzar Ediciones Fides dirigió otro proyecto editorial llamado Ediciones Nueva República (ENR). Tuvo problemas judiciales porque le acusaron de hacer apología del genocidio al difundir material que negaba el holocausto e incitar al odio racial. Ciertamente la editorial publicó toda clase de literatura nazi y fascista. A esto se suman las buenas relaciones que Llopart siempre tuvo con los líderes del movimiento nazi en el Estado español, como es el caso de Ramón Bau. Bau fue un destacado miembro del desaparecido Círculo Español de Amigos de Europa (CEDADE), la organización neonazi más importante del mundo tras la Segunda Guerra Mundial, y posteriormente el fundador y presidente del Círculo de Estudios Indoeuropeos (CEI) por el que fue llevado a juicio en 2009 por asociación ilícita y apología del genocidio. También destaca por haber sido dirigente de Vanguardia Nacional Revolucionaria, y ser el nieto de Joaquín Bau Nolla, destacado carlista miembro del primer gobierno de Franco durante la guerra civil. Bau también estuvo encausado con Llopart por los libros que editaron juntos. En el sumario judicial también se incluyó a la librería nazi Kalki, regentada por Óscar Panadero, miembro de CEI del que se habla más adelante con mayor detalle.

 

Llopart, además de admirar a Mussolini y a Ramiro Ledesma Ramos, habiendo editado las obras completas de este último, es el responsable de la edición de la revista Nihil Obstat, que aún hoy se publica, en la que se recogen artículos de autores de la extrema derecha mundial. Si bien es cierto que Llopart ha desempeñado un papel relevante en los círculos neofascistas en el plano cultural e ideológico, también lo ha sido en la dirección del ya desaparecido MSR. Formó parte del triunvirato dirigente junto a Juan Antonio Aguilar y Enrique Moreno, estos dos últimos procedentes del falangismo y organizados en torno a la revista, también falangista, Vértice a finales de la década de 1990.

 

A finales de la primera década del s. XXI, coincidiendo con la persecución policial de ENR por las razones antes señaladas, comenzó el declive del MSR como resultado de una serie de conflictos internos protagonizados por la vieja guardia de la organización, encabezada por Llopart, y la facción liderada por quien durante un tiempo fue el número dos del partido, Jordi de la Fuente Miró. El deterioro de la situación condujo a que el MSR quedase inactivo hacia 2014, salvo algunos núcleos dispersos, materializándose su disolución en 2017, la cual se hizo oficial a comienzos de 2018. Hay que añadir que Jordi de la Fuente posteriormente formó parte de la ultraderechista Plataforma per Catalunya (PxC) fundada por Josep Anglada para, más tarde, recalar en Vox donde es hoy secretario intermunicipal de Vox en Barcelona, concejal en Sant Adrià de Besòs, miembro de la Diputación de Barcelona, secretario general del sindicato Solidaridad, vinculado a Vox, y encausado por instigar un ataque xenófobo a un centro de menores en Masnou en 2019. Mientras que Llopart, tras la disolución del MSR, se implicó en la fundación de un nuevo partido en 2018 llamado Movimiento Pueblo del que se hablará más adelante.

 

En el contexto antes descrito es en el que surgió, por un lado, Ediciones Fides, y, por otro, la asociación Ohka que se inscribe en el entorno ideológico y cultural del MSR y de ENR. Su nombre ya es bastante llamativo, pues hace referencia a los aviones que pilotaban los kamikazes japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, los Yokosuka MXY-7 Ohka, y cuyo significado es flor de cerezo. Esto explica que el logo de la asociación sea una flor de cerezo idéntica a la que estos aviones llevaban dibujada en su fuselaje. Las referencias al militarismo japonés, y especialmente a la figura de Yukio Mishima, tan admirado en círculos neonazis por su ideología reaccionaria, se combinan con actividades centradas en figuras como el poeta fascista estadounidense Ezra Pound, y la celebración de conferencias con autores ligados al fascismo español como, por ejemplo, el antiguo falangista Fernando Márquez alias “El Zurdo”, o Carlos Caballero Jurado, historiador de referencia en círculos de extrema derecha.

 

En cuanto a los ponentes que participaron en la V Jornada de Metapolítica destaca, en primer lugar, Laureano Luna. Se trata de un profesor de instituto de enseñanzas medias retirado que fue uno de los líderes de CEDADE, en donde desarrolló una intensa actividad como orador y como responsable de elaborar documentación formativa a nivel ideológico como es Principios filosóficos fundamentales del Nacionalsocialismo, el cual fue utilizado como cuaderno en el curso nacional de formación de mandos de CEDADE. Tras la disolución de CEDADE se encargó de la dirección de la revista Hespérides del Proyecto Cultural Aurora, una asociación inspirada en la Nouvelle Droite francesa, impulsada por José Javier Esparza, el propio Laureano, el ya mencionado Juan Antonio Aguilar, José María Ruiz Puerta y Eduardo Arroyo Pardo, a los que se sumaron posteriormente otras personas como Isidro Juan Palacios Tapias, antiguo miembro de CEDADE y jefe de organización de la delegación madrileña, editor de diferentes revistas de ideología nazi y secretario de Jorge Verstrynge durante su etapa en Alianza Popular.

 

Posteriormente, ya a mediados de la década de 1990, Laureano fue uno de los fundadores, impulsores e ideólogos del partido político de extrema derecha Democracia Nacional (DN), integrado por un sustancioso número de antiguos neonazis de diversa procedencia, e inspirado ideológicamente en el Frente Nacional de Le Pen y la nueva derecha francesa. Laureano concurrió en las listas de este partido en las elecciones europeas de 1999. DN se ha caracterizado por ser un partido anti-inmigración, cuestión en torno a la que ha articulado la mayor parte de su discurso político, habiendo sido el propio Laureano uno de sus principales ideólogos junto a otras figuras destacadas como, por ejemplo, Ernesto Milá, un viejo conocido del neofascismo español envuelto en diferentes tramas negras y colaborador del CESID, además de fundador del Partido Español Nacional Socialista, y que más tarde recalaría en el partido España 2000, organización de la que se habla a continuación.

 

En el año 2000 Laureano concurrió a las elecciones generales por DN dentro de la plataforma electoral España 2000 formada tanto por DN como por el MSR, el Partido Nacional del Trabajo y Vértice Social Español, este último partido formado en torno a la mencionada revista Vértice y dirigido por Juan Antonio Aguilar y Manuel Roberto Leal Gil. Posteriormente, esta plataforma devino en un partido político independiente de las organizaciones que inicialmente lo conformaron, también adscrito a la extrema derecha, liderado por José Luis Roberto alias “el Cojo”, antiguo militante de Fuerza Nueva detenido por poner bombas contra independentistas, secretario general de la Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne (ANELA), considerada la patronal de la prostitución, y dueño de la empresa Levantina de Seguridad.

 

En 2004 Laureano ya había abandonado DN junto a antiguos camaradas de militancia en CEDADE, como Christian Ruiz o Pedro Varela. Este último fue el dueño de la clausurada Librería Europa en Barcelona y último presidente de CEDADE. Tras esta etapa, Laureano comenzó a desarrollar en el terreno ideológico una estrategia dirigida a construir un nuevo espacio político al que denominó izquierda nacional, el cual finalmente tomó la forma de partido político bajo la dirección de David Junco, otro neonazi, antiguo miembro de Vanguardia Nacional Revolucionaria, organización neonazi que estuvo envuelta en el asesinato de una transexual y en palizas a indigentes a principios de la década de 1990. Junco posteriormente fue militante de DN, y finalmente dirigente de España 2000 antes de crear Izquierda Nacional con el apoyo de Laureano. En esencia, se trata de un intento de infiltrar los espacios de izquierda con ideas nacionalistas y patrióticas mediante un discurso que utiliza como pretexto a los trabajadores, la globalización y el sistema capitalista. En este sentido, puede considerarse que se trata de un retorno a los orígenes ideológicos del fascismo primigenio cuando este emergió en el espacio de la izquierda revolucionaria de su tiempo, con la diferencia de que los protagonistas provienen de círculos neonazis.

 

Huelga decir que las ideas de Laureano Luna y David Junco han encontrado expresión política concreta más allá de su iniciativa Izquierda Nacional, sustanciándose en la actualidad en el denominado Movimiento Pueblo en el que han convergido con Llopart y antiguos militantes del MSR. Se trata de una versión blanqueada del viejo neofascismo español con las mismas caras. La diferencia radica en un discurso político más genérico que aspira a la transversalidad y que trata de ocupar el espacio social que la izquierda tradicional, bajo el influjo de nuevas ideologías centradas en la política de la identidad, ha abandonado. Así pues, Laureano, como ideólogo de nuevos experimentos políticos a través del desarrollo de su propia literatura, ha convergido con el sindicato nacional-sindicalista Unión Nacional de Trabajadores (UNT), ligado a FE de las JONS. De este modo, ha desarrollado un perfil cada vez más orientado hacia el mundo del trabajo y el tipo de economía socialista patriótica que propugna, la cual no se diferencia en nada importante de la propuesta económica del viejo fascismo hispánico o del fascismo crepuscular italiano. Su intervención en la jornada de Ohka refleja en gran medida todo esto.

 

El gatopardismo de los viejos líderes del neofascismo y del movimiento neonazi en el Estado español da continuidad a estas figuras en su particular nicho político sin desencadenar una ruptura ideológica con su pasado y, por tanto, dando de esta manera continuidad a sus ideas, las cuales subyacen en cada uno de los proyectos que encabezan. Esto es lo que sucede con Laureano y Llopart. La cultura política que les impregna y define contiene identidades políticas consolidadas que se mimetizan en nuevos ropajes organizativos y estratégicos pero que, en definitiva, reflejan lo que siempre han sido y no dejarán de ser, tal y como lo demuestra su trayectoria política.

 

Otro ponente estrella de la jornada de Ohka fue Gustavo Morales. Su trayectoria política se inscribe en el falangismo. Empezó en su adolescencia perteneciendo al Frente de Estudiantes Nacional-Sindicalistas como su responsable de enseñanzas medias en Madrid, uno de los grupos que posteriormente dio lugar a FE de las JONS (auténtica). Fue jefe local de la junta de Carabanchel y secretario de juventudes de esta organización. Debido a su cargo orgánico participó en el XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes organizado en La Habana en 1978 al que se dice que acudió con la camisa azul falangista. Como resultado de la escisión que se produjo en el III Congreso de FE de las JONS (auténtica), Morales pasó a integrarse en la recién creada Falange Española Auténtica en 1979, facción integrada por los hedillistas,[12] donde lideró su rama juvenil, las Juventudes de Falange Española Auténtica.

 

Además de haber estado en la legión española, cursó estudios de periodismo y viajó por diferentes países del mundo. Fruto de sus periplos por Oriente Medio, recaló en la recién formada República Islámica de Irán donde fue testigo de las transformaciones que atravesó el país. Su simpatía hacia el régimen teocrático y las amistades que forjó allí le permitieron ser contratado por el gobierno islámico para ocupar un puesto en la oficina de prensa de la embajada iraní en Madrid. A esto se suma su participación en la traducción de diferentes obras como El gobierno islámico de Ruhollah Jomeini, Sociología del islam de Alí Shariati, o la constitución de la República Islámica. También publicó diferentes libros sobre Irán como El Irán del Imam Jomeini e Irán en el mundo.

 

Morales, que estuvo adscrito a la corriente hedillista del falangismo, disputó la jefatura nacional de FE de las JONS a Diego Márquez Horrillo en el congreso nacional celebrado en 1995, quien la ocupaba desde 1983 tras haber sucedido a Raimundo Fernández-Cuesta. Morales representaba en aquel momento a una corriente renovadora dentro del falangismo. Debido a los desacuerdos internos, protagonizó una escisión, lo que le convirtió en jefe nacional. Su mandato se extendió entre 1995 y 1997, año en el que presentó su dimisión. Tras ello, Morales constituyó la Fundación José Antonio Primo de Rivera en 1997, y más tarde, en 1999, creó la Fundación Ramiro Ledesma Ramos de la que fue presidente.

 

En el terreno periodístico Morales se desempeñó en la dirección de diferentes proyectos. A nivel político destaca la dirección de FE, órgano oficial de Falange Española, así como del periódico católico Ya. Participó como editor jefe de la revista MC de Mario Conde. Posteriormente tomó parte en medios como HispanTV, agencia de noticias de la teocracia iraní desde donde ha impulsado en su condición de productor audiovisual asociado diferentes programas como Foro Abierto, Detrás de la razón y Orientando. Ha sido colaborador asiduo de RT y Sputnik, medios propagandísticos del Estado ruso. También ha colaborado con Minuto Digital, dirigida por el antiguo militante de Fuerza Nueva y ex-falangista Santiago Fontenla Conles que ha sido, además, presidente de la Asociación de Escoltas en Activo del País Vasco y Navarra, y que hoy es próximo a Santiago Abascal y a su partido. Morales está muy involucrado en cuestiones relativas al mundo militar y la industria armamentística como analista, lo que le ha llevado a ser redactor jefe de la revista Defensa fundada por Arturo Pérez-Reverte y Vicente Talón Ortiz, y a colaborar con otros proyectos similares como Legio XXI o War Heat.

 

A principios de la década de 2010 Morales pasó por las filas del partido político Unidad fundado por Guillermo Rocafort, ex-legionario, abogado, economista, simpatizante del régimen de Franco, y hoy afín al régimen de Putin y su política exterior, como así lo corrobora su participación en el II Congreso sobre Multipolaridad celebrado en Moscú en febrero de 2024. Rocafort fue otro de los participantes en la jornada de metapolítica organizada por Ediciones Fides y Ohka. En la actualidad, Rocafort colabora con Hacer Nación, otro partido de extrema derecha fundado en 2020, escisión de España 2000, que comparte con los demofascistas españoles la teoría de la sustitución étnica y su idea de deportar a todos los inmigrantes.[13]

 

Antes de que Rocafort colaborase con Hacer Nación estuvo envuelto en la Plataforma por la Libertad – Manos Limpias (PxL) en la que también participó Alternativa Española (AES). Hay que recordar que AES surgió en el ámbito de Fuerza Nueva en 2003 de la mano de Rafael López-Diéguez, un histórico del fuerzanuevismo en la época de Blas Piñar. De hecho, inicialmente la sede de AES estuvo en el local de Fuerza Nueva Editorial. Asimismo, el controvertido sindicato Manos Limpias participó en la formación de esta coalición electoral. Cabe recordar que este sindicato fue dirigido por Miguel Bernad, quien entró en política de la mano de Blas Piñar en el partido Frente Nacional, refundación de Fuerza Nueva, como candidato de esta organización en las elecciones europeas de 1987 y 1989. Bernad ostenta la distinción de caballero de honor de la Fundación Francisco Franco, y fue condenado por extorsión, organización criminal y fraude como resultado de sus actividades en el sindicato de funcionarios que dirigía. Otro de los impulsores de esta plataforma, que finalmente se llamó Partido por la Libertad en alusión al partido de extrema derecha neerlandés del mismo nombre dirigido por Geert Wilders, fue el antiguo miembro de Fuerza Nueva Josep Anglada, quien previamente había fundado Plataforma per Catalunya (PxC), organización de extrema derecha con un fuerte discurso anti-inmigración que hoy está integrada en Vox. Rocafort fue el candidato a la alcaldía de San Sebastián de los Reyes por PxL en las elecciones municipales de 2015, e hizo campaña junto al abogado José María Ruiz Puerta, presidente de PxL y abogado de Manos Limpias, quien con anterioridad fue dirigente de CEDADE y que en 1998 fue condenado por apología del genocidio e incitación al odio racial, y que, como ya se comentó, participó en la revista Hespérides de la nueva derecha española junto a Laureano Luna. En los últimos años, Ruiz Puerta ha recalado en Vox en el municipio de Parla, y ha acudido a medios de comunicación conservadores en representación de esta formación política.

 

En otro lugar se encuentra Juan Antonio Aguilar, mencionado en varias ocasiones, y que, si bien no fue ponente en la jornada organizada por Ohka, se encargó de presentar improvisadamente a Gustavo Morales. Así, Aguilar destaca por haber pertenecido a Bases Autónomas (BBAA). Generalmente se le considera uno de los fundadores de este grupo neonazi de la década de 1980 y principios de 1990, pero no hay constancia de este extremo. En cualquier caso, sí está acreditada su pertenencia a BBAA, un grupo extremadamente violento que perpetró diversas acciones contra rivales políticos, además de protagonizar varios asesinatos como el del político abertzale y diputado del parlamento español Josu Muguruza en 1989.

 

Aguilar militó en Falange Española en la década de 1990, y a finales de esa misma década fundó el mencionado partido falangista Vértice Social Español para, posteriormente, formar parte de la dirección del MSR. Asimismo, hizo diferentes incursiones en el mundo sindical como, por ejemplo, en CC.OO., donde militó durante un tiempo y estuvo muy involucrado en la preparación de la visita de Hugo Chávez en 2004 a la sede de este sindicato en Madrid en lo que fue un acto multitudinario al que, por cierto, Félix Rodrigo Mora también asistió.[14] La conexión de los neofascistas españoles con el chavismo, por el cual sentían una entusiasta simpatía, es a través de Norberto Ceresole, politólogo de origen argentino fallecido en 2003, asesor, mentor ideológico y amigo de Hugo Chávez, con pasado comunista y peronista, que se caracterizó por asumir planteamientos antisemitas y negar el holocausto judío, lo que le ubicó en la órbita de los círculos neonazis y neofascistas durante su exilio en Madrid. Ceresole, además de estar bien relacionado con los servicios secretos cubanos y con Hezbolá, confraternizó con los neofascistas españoles que posteriormente fundaron el MSR, organización con la que colaboró desde su creación.

 

Además de dirigente del MSR y candidato por España 2000 cuando este partido formó parte de esta coalición electoral, Aguilar fundó en 2005 el sindicato Unión Sindical de Trabajadores, ligado al MSR. Asimismo, se vio envuelto en un proceso judicial en calidad de testigo de la defensa de miembros del grupo neonazi de cabezas rapadas Blood & Honour, con quienes el MSR compartía sede en San Sebastián de los Reyes, Madrid, acusados de asociación ilícita y posesión ilícita de armas en un juicio celebrado en 2011.

 

Aguilar participó en diferentes proyectos editoriales como las ya mencionadas revistas Nihil Obstat o Vértice, además de haber dirigido la revista Disidencias, editada por Ediciones Barbarroja, muy famosa en la producción de literatura nazi y fascista, que recogía multitud de artículos de autores de esa misma orientación ideológica y de otros afines, como el propio Jorge Verstrynge. Además de esto, Aguilar destaca por haber sido el director del medio El Espía Digital, y posteriormente co-director de este con Fernando J. Muniesa, quien estuvo implicado en el escándalo de espionaje en la comunidad de Madrid durante la etapa de Esperanza Aguirre, además de haber estado relacionado con Josep Anglada, líder de la ultraderechista PxC. Muniesa también tiene relaciones con los servicios secretos españoles, especialmente el CNI. Asimismo, a Aguilar se le ha relacionado con los servicios de inteligencia del ejército español. Hay que tener en cuenta que es militar en la reserva, físico y técnico informático, además de haber figurado como trabajador en la empresa Multimedia Militar SL, administrada por su pareja, sociedad dedicada a realizar cursos de formación militar, protección civil y simulacros, algunos de ellos en colaboración con administraciones públicas. También ha participado en eventos universitarios, como un curso de criminología en la Universidad Complutense de Madrid impartido en torno a 2010 por Jesús Palacios Tapias, antiguo dirigente y delegado de relaciones exteriores de CEDADE y hermano del ya mencionado Isidro Juan Palacios Tapias.

 

La vida sindical de Aguilar ha sido muy activa. Después de estar en CC.OO. se afilió a la CGT donde estuvo integrado en su sección sindical en la empresa Tecnocom España Solutions, llegando a ser representante en el comité de empresa de esta compañía de informática durante más de un año. Hasta que se supo su pasado y fue expulsado por el sindicato. Posteriormente participó en la creación del Sindicato de Trabajadores de Informática y Consultoría en esta misma compañía junto a antiguos delegados de CC.OO., presentándose a las elecciones sindicales y obteniendo representación en el comité de empresa. Este comportamiento no es inusual entre estos perfiles, el propio Llopart estuvo también afiliado a la CGT-metal, y forma parte de una estrategia entrista como es ahora la creación de la llamada izquierda nacional.

 

En los últimos años Aguilar se ha alineado decididamente con el Estado ruso y su política exterior. Prueba de esto son sus intervenciones para los canales propagandísticos del Kremlin como son RT y Sputnik News, lo que ha compaginado con estancias en Moscú y su presencia en los estudios de estos medios en la capital rusa. Desde estos medios ha mantenido una narrativa favorable a Rusia, especialmente tras el inicio de la invasión de febrero de 2022. De hecho, la línea de El Espía Digital también ha reproducido esta narrativa, lo que convirtió a este medio en una correa de transmisión más de los engranajes propagandísticos de Moscú en el mundo occidental. También colabora con el medio oficialista iraní HispanTV en cuyos programas ha tomado parte, como es el caso de Fort Apache y La Tuerka de Pablo Iglesias. Igualmente, Aguilar ha colaborado con la agencia de noticias Xinhua del Partido Comunista de China.

 

Tras la clausura de El Espía Digital, Aguilar se ha aliado con el movimiento de la cuarta teoría política y el eurasianismo del ultranacionalista ruso Alexander Duguin, con quien impulsa la formación y desarrollo del Instituto Español de Geopolítica y su publicación oficial Geoestrategia. Con la colaboración del ya mencionado Muniesa, Aguilar ha iniciado este proyecto en el que participan, a su vez, multitud de colaboradores de ideología fascista o similar, como algunas de las figuras antes citadas y otras que se citan a continuación y que participaron en la jornada de la asociación Ohka. Este nuevo medio es, al igual que lo fue El Espía Digital, una correa de transmisión más de la política exterior rusa en el ámbito mediático, al mismo tiempo que es utilizado para difundir libros sobre temática política rusa publicados por Ediciones Fides, como la compilación de discursos de Putin realizada por el propio Aguilar, o diferentes obras de Duguin traducidas al castellano, alguna de ellas prologada por Aguilar.

 

Junto a Aguilar hay otro personaje que ha sido citado en varias ocasiones que no participó en estas jornadas pero que, como se explica más adelante, tiene una conexión directa con Félix Rodrigo Mora. Se trata de Enrique Moreno, quien procede de una familia franquista bastante gris de Barcelona, ciudad en la que nació y vivió la mayor parte de su vida en el barrio de Gracia. Actualmente reside en el Pirineo oscense. Moreno militó en el falangismo junto a Aguilar, con quien participó en algunos de los proyectos antes mencionados, como es el caso de la revista Disidencias, y cuyo foro en internet se encargó de gestionar y moderar durante años. Previamente estuvo envuelto en otros proyectos políticos junto a Llopart en el ámbito del solidarismo falangista, así como en el partido Vértice Social para, finalmente, formar parte de la dirección del MSR. Destaca su estrecha amistad con Ernesto Milá, y el entusiasmo que mostró con el bolivarianismo y la figura del teniente coronel Hugo Chávez. Tal es así, que utilizó el pseudónimo de Patria y Socialismo en los foros de Internet que gestionaba o participaba. A esto se suma su querencia por proyectos neorrurales de tipo comunal, siendo la experiencia de Casa Pound, iniciativa neofascista en Roma, una de sus fuentes de inspiración. Moreno destaca, también, por ser muy activo en las redes sociales donde dispone de dos cuentas de Facebook figurando como amigo de Félix Rodrigo Mora en esta red social. Félix sabe perfectamente quién es Enrique Moreno y que está entre sus amigos, algo de lo que se le informó a finales de 2018, sin que desde entonces haya tomado medida alguna a este respecto.

 

Otro de los participantes en la jornada de metapolítica es Gonzalo Rodríguez García, doctor en historia, quien presenta una línea intelectual e ideológica asentada en el llamado pensamiento tradicional del autor Julius Evola, quien se caracterizó por respaldar al régimen fascista y apoyar a las fuerzas del Eje en la Segunda Guerra Mundial. De hecho, trabajó para el servicio secreto de las SS, la Sicherheitsdienst, como él mismo señaló en sus comentarios autobiográficos. Tras la guerra tuvo especial influencia ideológica sobre los partidos neofascistas que se formaron en Italia y el resto de Europa. El pensamiento de este filósofo italiano se inscribe en las corrientes reaccionarias de su época con la reivindicación de ciertos elementos culturales y políticos pertenecientes a la era previa a la revolución francesa, lo que se combina con un furibundo antisemitismo de base cultural que le diferencia del antisemitismo de base biológica de los nazis. En la medida en que dedicó especial atención a la cuestión de las religiones y la espiritualidad, es considerado una influencia en el movimiento New Age, especialmente a través de su libro La metafísica del sexo y de la presencia de elementos orientalistas en su pensamiento.

 

Gonzalo combina la contribución de Évola con la de otros autores tradicionalistas afines y desarrolla su particular visión de la realidad histórica, social y política que en cierto modo le aproxima a la propuesta ideológica de Alexander Duguin y su cuarta teoría. Esta coincidencia tiene un bagaje intelectual común que es el tradicionalismo que ambos comparten, pues Duguin reivindica la obra de Évola y de otros autores similares como René Guénon o Mircea Eliade, quienes se inscriben en el pensamiento tradicional. Todos estos autores, con un importante componente esotérico en sus respectivas obras, constituyen una referencia en algunos círculos neofascistas y neonazis, y en algunos casos estuvieron políticamente relacionados con organizaciones y regímenes fascistas como son Évola y Eliade. Esto es lo que explica el interés de la editorial EAS en la obra de Gonzalo.

 

EAS publica libros de temática nazi, generalmente en su vertiente ocultista y esotérica, como son los del diplomático chileno nazi Miguel Serrano, así como diversa literatura sobre pensamiento tradicional del estilo de Évola. Está dirigida por Manuel Quesada, y surgió después de la fallida iniciativa de Ediciones Camzo, otro proyecto editorial nazi. Todo esto comenzó en gran medida tras el varapalo que recibió el CEI en 2004, al que le abrieron un proceso judicial que condujo a su disolución. Se trataba de la organización sucesora de CEDADE, cuyo principal dirigente, como ya se ha indicado, fue Ramón Bau, al que también le abrieron un proceso judicial por aquel entonces. Todo esto se enmarcó en el cierre de la mencionada librería Kalki en Barcelona, que vendía literatura nazi y estaba dirigida por Óscar Panadero, antiguo legionario y miembro del CEI. La acusación de vender libros que hacían apología del holocausto se juntó con acusaciones de estar creando una organización paramilitar. CEI fue disuelto, y Quesada, que estaba en la asociación wagneriana de Jorge Mota, el primer presidente de CEDADE, a la que pertenecían los miembros del CEI, lanzó ediciones Camzo. En esta iniciativa también colaboró Óscar Panadero en su fase inicial al proporcionarle a Quesada contactos con autores para comenzar a publicar libros, lo que posteriormente facilitaría el lanzamiento de EAS. Actualmente Panadero regenta un gimnasio de artes marciales mixtas en Valladolid llamado los caballeros de Oc.

 

EAS ha publicado a Gonzalo Rodríguez. Esto es fácil de entender, pues su visión general es coincidente en muchos aspectos tanto con la temática de EAS, especialmente en cuestiones antropológicas y temas filosóficos, como por el mensaje político de fondo sobre el que se sustenta. No por casualidad Gonzalo ha sido prologado por Eduard Alcántara, un histórico evoliano en los círculos neonazis españoles. Así pues, Gonzalo se ubica en la órbita intelectual de los ambientes neonazis en el Estado español, lo que constata su afinidad con este entorno. Afinidad que también se extiende a otras figuras que se identifican con la nueva derecha y, en definitiva, con las contribuciones intelectuales de los exponentes de esta corriente con origen francés, fundamentalmente Alain de Benoist, Pierre Vial, Guillaume Faye, Robert Steuckers, etc. Esto explica sus diálogos con José Javier Esparza, al que ha entrevistado en diferentes ocasiones. A esto hay que sumar que Gonzalo también ha entrevistado en su canal de YouTube, El Aullido del Lobo, a Félix Rodrigo Mora en al menos un par de ocasiones, la primera en 2018 y la última unas semanas después de participar ambos en la jornada de metapolítica de Ohka.[15]

 

Otro de los participantes en la jornada de metapolítica es José Alsina Calvés, director de Nihil Obstat y de la revista La Emboscadura, ambas editadas por Ediciones Fides y con un claro perfil de extrema derecha. Militó en el Partido Español Nacional Socialista (PENS) del ya citado Ernesto Milá, Fuerza Nueva y Frente Nacional de la Juventud. El carácter violento de todas estas organizaciones está más que acreditado, pero es interesante destacar que en el caso del PENS contaba con cobertura de los servicios secretos, concretamente del SECED, y que desarrolló una intensa actividad de atentados y ataques contra sus enemigos políticos. Alsina también está relacionado con Jorge Buxadé Villalba, dirigente de Vox, quien previamente fue candidato de FE de las JONS por Tarragona en las elecciones catalanas de 1995. Alsina se afilió al MSR donde fue asesor y consejero de Llopart. Participó en la creación de Somatemps en 2013, una asociación españolista para la defensa de la identidad hispánica en Cataluña. En su fundación también participó Llopart como representante del MSR, así como dirigentes de PxC. Alsina presidió esta asociación hasta 2019. También participó en la creación de Sociedad Civil Catalana, organización fundada para oponerse al independentismo catalán, aunque la abandonó poco después. En la actualidad colabora con Ediciones Fides prologando diferentes obras, y también participa en el proyecto Geoestrategia creado por Aguilar. Asimismo, se ha adherido a la propuesta de Duguin sobre la cuarta teoría a la que le ha dado un cariz hispánico. Hay que añadir que Alsina dirige la revista digital El Catoblepas y está relacionado con nódulo materialista y todo el entorno de la Fundación Gustavo Bueno.

 

Junto a los personajes antes mencionados cabría destacar, también, a Enrique J. Refoyo, que ha traducido diferentes textos para Ediciones Fides y otras editoriales neofascistas. Actualmente está muy relacionado con el entorno nacionalista ruso. Es traductor al castellano de obras de Duguin. Colabora con los canales de comunicación del Kremlin y es un difusor entusiasta de la propaganda rusa en todo cuanto tiene que ver con Ucrania y las fricciones rusas con el mundo occidental. En este sentido, puede decirse que está perfectamente alineado con la política exterior rusa. Además de esto, participa en el proyecto Geopolitika de Duguin, donde le publican algunos artículos en la versión en castellano de esta página web. Refoyo es, asimismo, colaborador de Aguilar en su página web Geoestrategia.

 

Es significativo comprobar que Félix Rodrigo Mora asista como ponente a este tipo de eventos y se rodee de nazis y fascistas, máxime si se tiene en cuenta que sabía perfectamente a dónde iba, quiénes eran los organizadores y participantes, y qué tipo de audiencia iba a asistir.[16] Y, a pesar de todo, Félix corrió a dar una charla organizada por nazis y para nazis. Si este comportamiento denota unos niveles de hipocresía y cinismo más que preocupantes, la cosa se complica aún más tras comprobar que el 26 de septiembre de 2024 Félix publicó en su página web y difundió a través de su boletín de noticias que había declinado asistir a un evento, el festival Urrock 2024 celebrado en Navarra, al que fue invitado como ponente.[17] La razón que adujo para rechazar su participación es porque, según Félix, tanto los demás ponentes invitados como los organizadores eran unos nazis, motivo por el que solicitó la retirada de su nombre del cartel que anunciaba el evento.

 

Aunque la acusación de Félix contra los participantes y organizadores de Urrock no está confirmada, el hecho de que se haya jactado públicamente de no acudir como ponente al mencionado evento por la sencilla razón de que era un acto de nazis, deja bastante claro que estamos ante un hipócrita y cínico que carece de los más mínimos escrúpulos. También es llamativo comprobar que, mientras este desencuentro con Urrock fue motivo suficiente para airearlo por sus redes sociales, sin embargo, no publicitó en su página web ni en sus redes sociales su asistencia a la charla de 2022 donde sí compartió cartel y espacio con un grupo de significados nazis y fascistas españoles. Es de sobra sabido que Félix tiene por costumbre anunciar en su página web y redes sociales su asistencia a los eventos públicos a los que le invitan a hablar. Que decidiese ocultar esto deja bien claro que, además de saber a dónde iba y con quién se reuniría, era consciente de que su comportamiento refleja su enorme falsedad, deshonestidad e hipocresía, y, por tanto, su inmoralidad, sobre todo si se tiene en cuenta que Félix ha vertido ríos de tinta perorando contra el fascismo y llamando fascista a infinidad de gente.[18]

 

Aunque Félix Rodrigo Mora es libre de ir a donde quiera, estar con quien quiera y hacer lo que le parezca, nada de esto quiere decir que su escandalosa hipocresía y cinismo no tengan consecuencias. Su comportamiento es moralmente reprobable y políticamente censurable. Con todo esto, Félix queda completamente desacreditado al dejar meridianamente claro que, además de ser un embaucador y un charlatán, es una persona falsa, deshonesta, nada confiable y moralmente corrupta, con infinidad de agendas ocultas. Ya no le valdrá esconderse tras otro pseudónimo distinto del actual, tal y como reconoció públicamente al afirmar que Félix Rodrigo Mora es un nombre artístico y no su auténtica identidad, pues ya es bastante conocido. Todo parece indicar que Félix, al igual que otros antes que él, ha llegado al límite de la contradicción entre el personaje público y la persona.

 

Sin embargo, Félix no está solo, y su hipocresía se extiende a quienes le rodean, apoyan, protegen y se organizan en torno al proyecto político de la Revolución Integral. La gente que conforma este proyecto es también muy hipócrita al tener un doble rasero. Aquellos que discrepamos de forma argumentada con sus disparatadas ideas recibimos ataques personales difamatorios, mientras que, a Félix, su caudillo, no le preguntan nada acerca de sus intervenciones políticas en ámbitos nazis. ¿Por qué no le piden cuentas a Félix de cuánto dinero ha recibido de los nazis para impartir la charla de abril de 2022? ¿Por qué no le preguntan a Félix cuánto dinero recaudó de la venta de libros en el acto en el que participó? No lo hacen porque Félix cuenta con su complicidad. Y, dado que la Revolución Integral es un colectivo opaco en lo que respecta a sus ingresos al no aclarar su procedencia ni presentar una auditoría pública de los mismos, tal y como hace toda asociación mínimamente transparente, cabe pensar que también recibe dinero de estas organizaciones nazis y fascistas. Esto explicaría que en los últimos años el discurso político de la Revolución Integral se haya alineado con el discurso racista y conspiracionista de estos grupos nazi-fascistas.

 

El jefe de la Revolución Integral recibe dinero de los círculos neonazis y fascistas españoles y este, a su vez, alinea ideológicamente al movimiento que dirige con el discurso y la estrategia política de los nazi-fascistas que le subvencionan. Félix es el punto de unión entre ambos espacios, y el encargado de orientar a la Revolución Integral hacia los mismos objetivos de esos grupos extremistas. Se trata de una colaboración que probablemente comenzó de forma subrepticia e incipiente hace años en la forma de contactos personales y colaboraciones periódicas, y que progresivamente ha tomado forma al desplazar a la Revolución Integral hacia unas coordenadas ideológicas muy alejadas de las que tenía en sus comienzos. Mientras tanto, los discípulos de Félix en este espacio han contemporizado con su líder y asumido esta estrategia, al mismo tiempo que la colaboración con nazis y fascistas se ha desarrollado entre bastidores y ocultado a través de diferentes cortinas de humo con supuestas críticas a estos grupos y a su ideología.

 

Todo parece indicar que el dinero de los nazis compra a los miembros de la Revolución Integral, quienes protegen a Félix, como se infiere del ya citado artículo del calumniador Antonio Hidalgo Diego. Pero también compra su lealtad si se analiza el discurso ideológico de este colectivo. Tal y como se ha demostrado en artículos previos,[19] esta secta política se ha entregado en cuerpo y alma a las teorías de la conspiración de la extrema derecha y del neonazismo, como es la de la sustitución étnica y el genocidio blanco, también conocidas como la teoría del gran reemplazo. Se ha entregado, asimismo, al nacionalismo blanco con el que hacen llamamientos a la defensa de los genes europeos frente a los inmigrantes y el mestizaje. Abogan por la expulsión de todos los inmigrantes de Europa, como ya hacen los grupos neonazis y demás radicales de extrema derecha en el Estado español y en otros países del entorno. Junto a los extremistas de derecha también instigan el odio contra los extranjeros al demonizarles sin parar. Y lo que es peor, hacen llamamientos a iniciar una guerra racial con la que perpetrar una limpieza étnica en el conjunto de Europa, para lo que toman de ejemplo los disturbios de noviembre de 2023 en Dublín. Lo que se combina, a su vez, con la elaboración de listas negras con los nombres de quienes consideran sus enemigos políticos y detractores con el propósito de ajustar cuentas en el futuro.[20] Y como culminación de toda esta degeneración ideológica, abrazan abiertamente y sin complejos al Estado a través de la defensa de las fronteras, al igual que sus amigos nazis y fascistas.[21] En definitiva, tal y como se señaló al principio del artículo, si algo parece un pato, nada como un pato, y grazna como un pato, entonces probablemente sea un pato. Por este motivo, y dadas las pruebas hasta ahora presentadas, cabe concluir que la Revolución Integral se ha convertido en una sucursal del movimiento neonazi en el Estado español a cambio de un puñado de euros.

 

A tenor de todo lo que hasta ahora se ha descrito, cabe constatar la corrupción moral en la que la Revolución Integral, así como su caudillo ideológico, está instalada. En los últimos años se han dedicado a intoxicar y a crear confusión en los ambientes de la disidencia política en los que han parasitado. No han dudado en jugar al despiste con una retórica pretendidamente antifascista y antirracista que es una completa farsa, una cortina de humo para mantener engañada a su audiencia, además de ser absolutamente inconciliable con el mensaje central de su discurso. Al mismo tiempo se codean con los jefes del nazi-fascismo español y colaboran con grupos de esta ideología al compartir la misma estrategia política y participar en sus eventos públicos. Han demostrado ser unos farsantes, pero sobre todo unos hipócritas y unos embusteros al propagar toda clase de patrañas debido a la falta de argumentos con los que defender sus horrendas, repugnantes y despreciables ideas.

 

Los demofascistas aspiran a dar continuidad a sus mentiras y propaganda con la esperanza de medrar, para lo que cuentan con su propia estrategia que consiste en ramificar su movimiento para proyectar su influencia en distintos ámbitos. Así pues, no sólo está el colectivo Revolución Integral, sino también otras asociaciones como Recuperar el Comunal y Proyecto Arrendajo. A estas cabe sumar las iniciativas editoriales como la revista Virtud y Revolución y la Editorial Bagauda, ambas dirigidas por el difamador Antonio Hidalgo Diego. Junto a estos colectivos está, también, la asociación Bagauda Catalana que recientemente ha inaugurado su local en carrer Castillejos 201, en Barcelona ciudad, donde se reúnen los demofascistas que residen en Cataluña y en otras regiones para celebrar actos públicos en los que difundir su deplorable y espantoso ideario político recogido en “Bases para una Revolución Integral”. El autor de este documento es el ya mencionado infamador Antonio Hidalgo Diego, segundo en jefe de la Revolución Integral y principal candidato para suceder al ya envejecido Félix Rodrigo Mora en la dirección del movimiento demofascista.

 

La tapadera neonazi de la Revolución Integral y sus correspondientes ramificaciones han quedado finalmente expuestas, y sus principales responsables han sido desenmascarados. Su perniciosa actividad en ámbitos de la disidencia política, donde han parasitado durante los últimos años con campañas de intoxicación y manipulación, parece llegar a su fin. Sus días se terminan después de una prolongada agonía como consecuencia del ostracismo al que sus integrantes han quedado relegados, debido en gran parte a sus propias torpezas e inoperancia. Un colectivo basado en la hipocresía, la corrupción, la manipulación, la propaganda y el engaño no se sostiene a largo plazo. Pero más importante que todo esto es la lección que puede extraerse de esta historia, que no es otra que el error que supone convertir un espacio plural y abierto en una secta en la que se anula el debate y la crítica razonada, se encumbra a personajes deshonestos y se practica el culto a la personalidad. Nunca nos dejemos arrastrar por los bajos instintos que condujeron a la Revolución Integral a ser hoy un pozo de miseria moral y de odio atroz.

 

[1] Lamentablemente, estos presuntos apologetas de la Edad Media parecen ignorar dos hechos fundamentales. El primero, ya indicado, que las fronteras son una invención del Estado (moderno, cabría matizar). La segunda, que en la época premoderna las fronteras no existían en tanto delimitación política como nos es conocida hoy en día, pues nadie ostentaba un derecho exclusivo sobre la tierra al superponerse múltiples jurisdicciones sobre esta, tal y como sucedía en la Europa medieval. El concepto frontera hacía referencia al frente de batalla en la guerra, lo que se desprende de su propia etimología, asunto que es ampliamente desarrollado por Michel Foucher en su obra Fronts et frontières: Un tour du monde géopolitique. Con anterioridad, las delimitaciones espaciales eran accidentes geográficos: bosques, ríos, lagos, montañas, desiertos, marismas, mares, etc. Pero de ningún modo estas delimitaciones existían como líneas precisas sobre un mapa, lo que sólo ocurrió de forma tardía cuando se desarrolló la cartografía. Consultar: Buisseret, David (ed.), Monarchs, Ministers and Maps: The Emergence of Cartography as a Tool of Government in Early Modern Europe, Chicago, University of Chicago Press, 1992. Las fronteras instituyeron la territorialidad del Estado, que no es otra cosa que una estrategia de control sobre las personas y los recursos materiales que alberga un determinado lugar. Ver: Sack, Robert D., Human Territoriality: Its Theory and History, Nueva York, Cambridge University Press, 1986. Sack, Robert D., “Human Territoriality: A Theory” en Annals of the Association of American Geographers Vol. 73, Nº 1, 1983, pp. 55-74. Huelga decir que uno de los rasgos de la esclavitud es el de no poderse mover de un determinado lugar al que el esclavo está atado. El fin de esta institución tan odiosa permitió la libertad de movimiento, algo a lo que los miembros de la Revolución Integral se oponen, lo que deja claras sus intenciones.

[2]Demofascismo”, “Demofascismo e inmigración: la nueva guerra racial”, “Demofascismo y conspiracionismo”, “Demofascismo y limpieza étnica”, “Demofascismo y guerra racial”, “Inmigración, nacionalismo blanco y demofascismo” y “Demofascismo y terrorismo

[3] La demagogia es algo muy extendido hasta el punto de convertirse en un rasgo definitorio de algunos colectivos políticos, como la Revolución Integral o Vox. Resulta bastante chocante que las declaraciones de Vox, que son semejantes a las de otros partidos homólogos en otros países, sean realizadas por alguien que tiene apellido neerlandés, sin olvidar que la dirección nacional de esta organización tiene a unos cuantos miembros de origen extranjero. Cabría inquirir si ellos se autodeportarían en el caso de que ocupasen el gobierno e implementasen este punto de su programa. González, Miguel, “Vox defiende abiertamente deportar a ocho millones de inmigrantes y a sus hijos”, El País, 7 de julio de 2025.

[4] El texto fue el resultado de una serie de correos electrónicos intercambiados con un amigo que se ofreció a publicarlo, de modo que su formato no obedece al formato habitual de un artículo, sino que es más bien un compendio de reflexiones fruto de dichos intercambios. Por lo demás, autoricé la publicación de esta comunicación que se había desarrollado en el ámbito privado, y que tampoco fue la única. El título no lo elegí yo, pero tampoco solicité cambiarlo porque no contradecía el contenido del texto. En cuanto a mi crítica a la democracia directa, la he seguido desarrollando a través de una serie de artículos publicados entre 2024 y 2025: Crítica a la democracia directa (I): una aproximación libertaria”; “Crítica a la democracia directa (II): la libertad”; “Crítica a la democracia directa (III): la legitimidad”; “Crítica a la democracia directa (IV): el individuo y la comunidad”; “Crítica a la democracia directa (V): la soberanía”; “Crítica a la democracia directa (VI): una tiranía política”; “Crítica a la democracia directa (VII): la política”; “Crítica a la democracia directa (VIII): el centralismo”; “Crítica a la democracia directa (IX): la homogeneidad”; “Crítica a la democracia directa (X): el bien común”; “Crítica a la democracia directa (XI): la tiranía de las mayorías”; “Crítica a la democracia directa (XII): un sistema totalitario”; “Crítica a la democracia directa (XIII): la imposición del voto”; “Crítica a la democracia directa (XIV): planificación versus orden espontáneo”; “Crítica a la democracia directa (XV): el cesarismo”.

[5] Mi colaboración cesó sin decir nada a nadie, pues uno no está obligado ni a dar explicaciones y mucho menos a pedir permiso. Los demofascistas siguieron compartiendo algunos textos míos que, como se indica en la nota anterior, se originaron en el ámbito privado de unas comunicaciones personales con un amigo.

[6] El cartel todavía está colgado en la página web de los organizadores, concretamente en la sección de próximas actividades en la columna de la derecha. Ver: https://ohka.es/

[7] La charla íntegra puede visionarse en https://youtu.be/vQGmyR7zqY0 Es interesante señalar la temática del canal donde está publicado el vídeo, “Amo del calabozo”, lo que ya da muchas pistas de la orientación y significación política del evento en el que participó Félix Rodrigo Mora.

[8] Su posición sobre esta cuestión es peculiar. No aboga por penalizar el aborto y, por tanto, no cree que deba juzgarse en tribunales penales. Por el contrario, considera que este debe ser condenado moralmente por la sociedad y, por tanto, le corresponde a una suerte de tribunal moral juzgar a las mujeres que deciden abortar. Es una actitud semejante a la de la Iglesia católica y su catecismo: los seres humanos somos libres, pero sólo para hacer el bien, lo cual la propia Iglesia se encarga de definir. En este caso, las mujeres también son libres, pero sólo para hacer el bien que consiste en no abortar. Félix y sus colegas, por su parte, aspiran a conformar ese tribunal moral que juzgue a las mujeres que aborten para propinarles el correspondiente castigo de repudio y condena social. A esto se suma una visión paternalista del asunto al afirmar que el aborto se ha convertido en una obligación, y que ha dejado de ser un derecho. Sin duda, se trata del ataque ad hominem más anulante que pueda imaginarse y que los demofascistas dirigen contra todas las mujeres que abortan, pues significa que estas mujeres abortan no porque quieran, sino porque son obligadas. Todo esto se afirma sin presentar pruebas ni datos, algo muy habitual en el discurso demofascista que está impregnado de demagogia. Ver: ““Derecho al aborto”, inmoralidad y ruina demográfica”.

[9] Todo esto queda constatado en “Demofascismo e inmigración: la nueva guerra racial”, “Demofascismo y conspiracionismo”, “Inmigración, nacionalismo blanco y demofascismo”, “Demofascismo y terrorismo” y también en “Demofascismo y limpieza étnica”.

[10] Basta con entrar en su página web para comprobar los contenidos que publican. https://www.edicionesfides.es/

[11] Consultar: Colectivo Karl-Otto Paetel, Fascismo rojo, Ediciones Nueva República, Valencia, 1998.

[12] El hedillismo es una facción falangista que se formó en torno a la figura del segundo jefe nacional de FE de las JONS, Manuel Hedilla—sucesor de José Antonio Primo de Rivera—al que Franco apartó de la dirección del partido con su decreto de unificación con el que fusionó a las fuerzas políticas que secundaron la sublevación militar que desencadenó la guerra civil. El hedillismo se ha reivindicado como el auténtico falangismo en contraposición a Franco y a los que se adhirieron a su régimen tras la guerra. Esta facción falangista se opuso al decreto de unificación franquista. En la transición se constituyeron en partido político con la fundación de sucesivas falanges, contando para ello con la participación del hijo de Manuel Hedilla, Miguel Hedilla de Rojas.

[13] Esta cuestión es analizada pormenorizadamente en “Demofascismo e inmigración: la nueva guerra racial”.

[14] Resulta inquietante que Juan Antonio Aguilar compartiese en el foro Disidencias, una lista de correo de la revista homónima de extrema derecha, una crónica de su asistencia a este evento que incluía diferentes fotografías, probablemente hechas por él mismo, entre las que aparece Félix Rodrigo Mora en primer plano.

[15] El vídeo puede visionarse en https://youtu.be/m1VInZ5h1rA

[16] Se le aconsejó que no asistiese. También tenía conocimiento del historial de algunas de estas personas que asistieron o participaron en este evento, extremo que confirmó sin tapujos cuando se le preguntó por su charla. Toda esta información se pondrá a disposición del público si Félix se atreve a negar su veracidad.

[17] Rodrigo Mora, Félix, “Si cambia la realidad conviene cambiar las ideas. Sobre el desencuentro entre el Festival Urrock 2024 y yo”, Félix Rodrigo Mora, 26 de septiembre de 2024. Nótese que el título de este artículo parece sacado de la frase de Groucho Marx: “Estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros”. Si no fuera por la gravedad de la hipocresía de Félix, resultaría cómico.

[18] Félix, a pesar de su comportamiento escandalosamente inmoral, no tiene reparo en llamar a los demás amorales e inmorales, como en sus ataques al anarquismo y a los anarquistas en general. “El anarquismo contra el comunal”. A esto se suma otro agravante, y es que Félix disfruta humillando y pisoteando a los demás, particularmente a quienes no comparten sus opiniones y puntos de vista. Se trata de una conducta propia de un sádico, y con ella busca al mismo tiempo destacar y llamar la atención, lo que entraña altas dosis de narcisismo. No es de extrañar que su figura produzca tanto rechazo, pues cualquier persona con un mínimo de educación y de sensibilidad se da cuenta de este tipo de conducta tan repulsiva.

[19]Demofascismo”, “Demofascismo e inmigración: la nueva guerra racial”, “Demofascismo y conspiracionismo”, “Demofascismo y limpieza étnica”, “Inmigración, nacionalismo blanco y demofascismo” y “Demofascismo y terrorismo”.

[20] Estas horrendas ideas aparecen en “No a la emigración en Euskal Herria y en toda Europa”, un panfleto mal escrito que los demofascistas difunden gratuitamente porque, dada su pésima calidad, saben que nadie daría un céntimo por algo así. El lugar de dicho documento debería ser el cubo de la basura o un museo de las atrocidades literarias.

[21] Esta posición política, combinada con el etnonacionalismo del que hacen gala, es la antesala de la reivindicación de un etno-Estado en Europa, idea avanzada en: Robertson, Wilmot, The Ethnostate: An Unblinkered Prospectus for an Advanced Statecraft, Cape Canaveral, Howard Allen, 1992.